lunes, 19 de mayo de 2014

Cuando se muere un hijo


Se siente enloquecer. Los amigos se vuelven extraños y los extraños amigos. La familia incluso se siente distante. La religión, las creencia, todas tus ideas, todo tu mundo, se replantea. A veces nos podemos acercar, a veces simplemente nos decidimos alejarnos. Tus emociones son  una montaña rusa. Al recordarlo, podes reír y llorar en cuestión de segundos. Aprendes a valorar cosas que antes no te importaban. Puede que aprendas a hacer cosas nuevas. Puede que cambien tus prioridades, tu trabajo, tus amigos, todo. Cambiaste totalmente, es una profunda transformación, ya no eres el mismo. Y nunca más serás el mismo.

Ningún consuelo es suficiente, olvidar no es un camino, superar no es un camino. ¿Aceptar lo que no tiene remedio? – Que duro…¿no?.

Re-aprendes a sonreír, re-aprendes a vivir, re-aprendes a soñar, re-aprendes a creer, re-aprendes quien eres y poco a poco el rompecabezas de tu vida toma forma, pero ten presente que cuando termines de armarlo siempre, SIEMPRE faltara una pieza, que no está perdida, que forma parte de ti y tiene nombre y apellido.

Eres un ser nuevo, todo el que realmente quiera conocerte habrá e aceptarte con esa pieza faltante, que ha sido responsable de en lo que te has convertido. Tu hijo, sin duda estará orgulloso de ver que de tu transformación ha SURGIDO UNA MEJOR VERSION DE TI MISMO, de modo que no tengas miedo, lo que vives es normal, todos los padres de ángeles pasamos por esto, se indulgente contigo mismo, TU ANGEL TE COMPRENDE Y TE AMA, cree lo que quieras creer, siente lo que quieras sentir y ORGULLOSA DE TU ANGEL, a todo el que no te comprenda DESEALE  QUE JAMAS PUEDA COMPRENDERTE.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario